camino por estas calles de junio, envuelto en ese aire de
sepulcro q viene de mis cavilaciones mas intimas;
soy donante infrecuente de esperanzas, son mas los hondos
pesares q hoy tatuan en piedra el responso de mi no-ser, los q ahorran
tiempos ya innecesarios a la razon abrumadora, a la frialdad de la ausencia;
cuando miro la violencia de los dias a los ojos, ella me devuelve un extraño halo
de calma suspendida en ese vacio q cabe entre mis huesos;
cadenas de pensamientos y palabras q trago, y degluto realidades particulares q me vuelven fuego sobre hielo;
cadenas de oraciones complejas en mitos inenarrables q transforman humanos en verdugos;
hoy q mis sueños han huido por las bifurcaciones de aquellos pasadisos en bruma
desde donde, en un rincon, me llama el calido olvido;
solo espero,
espero la ecuacion, la alquimia urgente de mis dias
sepulcro q viene de mis cavilaciones mas intimas;
soy donante infrecuente de esperanzas, son mas los hondos
pesares q hoy tatuan en piedra el responso de mi no-ser, los q ahorran
tiempos ya innecesarios a la razon abrumadora, a la frialdad de la ausencia;
cuando miro la violencia de los dias a los ojos, ella me devuelve un extraño halo
de calma suspendida en ese vacio q cabe entre mis huesos;
cadenas de pensamientos y palabras q trago, y degluto realidades particulares q me vuelven fuego sobre hielo;
cadenas de oraciones complejas en mitos inenarrables q transforman humanos en verdugos;
hoy q mis sueños han huido por las bifurcaciones de aquellos pasadisos en bruma
desde donde, en un rincon, me llama el calido olvido;
solo espero,
espero la ecuacion, la alquimia urgente de mis dias


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